La Opinión de Cuenca

Magazine semanal de análisis y opinión

Difícil decisión


Se acabó. Hasta aquí ha llegado mi paciencia. No aguanto ni un minuto más. No, no es una rabieta pasajera, un calentón propio de finales de una primavera que, como dice el refrán, la sangre altera. No es una alteración de temperatura, sino una decisión meditada tras largas horas de reflexión y valoración de las ventajas e inconvenientes que en toda decisión debe tenerse en cuenta porque luego, una vez decidido a dar el paso, no vale quejarse. Advertido estoy de ello y así obraré en consecuencia.

Al leer estas primeras líneas, supongo que ustedes se preguntarán qué decisión he tomado y cuál es el motivo de mi hartura y enfado. A ello voy, a explicarles detenidamente las cuestiones por las que acabo de hacer las maletas y estoy a punto de cerrar mi puerta para emprender un nuevo camino en la vida.

Estoy harto de pagar facturas de IVA, recibos de IBI, tickets de aparcamiento; recibos de hipoteca, pago proporcional del IRPF a la Agencia Tributaria, subidas del recibo de la luz, recibo del agua, las basuras, alcantarillado y depuradora. Impuesto sobre el tabaco (maldito vicio), impuesto de circulación de vehículos, pago de cuotas de la comunidad de vecinos y copago de medicamentos. Me niego a seguir pagando y me declaro objetor de conciencia en materia de contribuir con mi dinero a que miles de ganapanes vivan a mi costa.

Estos son, entre otros, algunos de los motivos por los que he optado por tomar las de Villadiego y mandar todo al cuerno (por no decir a otro lugar menos cursi y más rotundo). ¡Ea!, que ya se ha agotado mi paciencia. Que me niego a soltar ni un euro más, ni pienso cumplir con las obligaciones que marcan las leyes y que se recogen en la Constitución donde según el artículo 14, “los españoles son iguales ante la Ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”. Dicho así, suena muy bien, pero la realidad es bien distinta, ¿no creen?

Si hago caso al texto legal, y me salto a la torera las normas establecidas, sé que incurro en varios delitos y que puedo ser procesado, multado y condenado incluso con pena de prisión. Mal asunto lo de pasar una temporada en el ‘Hotel Rejas’, aunque dicen que, según el delito que hayas cometido, no se pasa del todo mal, porque según veo salir de permiso a muchos de los que han entrado, parece que su estancia en el bote no es tan terrible.

Visto desde este punto, creo que me voy a arriesgar y cumpliré lo que tengo pensado hacer, y una vez dentro, empezaré a escribir cartas a las más altas instancias de la nación pidiéndoles el indulto y la amnistía, argumentando que no volveré a cometer delito alguno y que me comprometo a volver a ser un buen ciudadano que cumple con sus obligaciones y acata las decisiones de los tribunales.

A la vista de semejantes argumentos, no me cabe la menor duda de que sería amnistiado y puesto en libertad sin cargos. No sería el primero al que se pone en la calle sin cumplir la condena por sus delitos, sin haber mostrado el más mínimo arrepentimiento e incluso proclamando que volverían a cometer el mismo delito.

Difícil decisión la que tengo por delante y que debo considerar con calma, ya que pienso que como no soy independentista, no vivo en Waterloo ni soy político aliado del ejecutivo, a lo mejor mi caso pasa desapercibido y tengo que comerme la condena entera sin dejar de cumplir ni un solo día. ¿Habré leído bien el artículo 14 de la Constitución? Tal vez esté equivocado y haya interpretado mal el párrafo en el que se señala que “los españoles son iguales ante la Ley”. Volveré a leerlo por si acaso me he confundido y he leído la Carta Magna de otro país. ¡Soy tan despistado, que todo puede pasar!

Quienes somos:

  • Dirección y coordinación Alicia García Alhambra
  • Redes Sociales y Contenido Audiovisual: José Manuel Salas
  • Colaboradores: Pepe Monreal, Jesús Neira, Enrique Escandón, Martín Muelas, Cayetano Solana, Manuel Amores, Antonio Gómez, Julián Recuenco, Ana Martínez, Carmen María Dimas, Amparo Ruiz Luján, Alejandro Pernías Ábalos, Javier López Salmerón, Cristina Guijarro, Ángel Huélamo, Javier Rupérez Rubio, María Jesús Cañamares, Juan Carlos Álvarez, Grisele Parera, José María Rodríguez, Miguel Antonio Olivares, Vicente Pérez Hontecillas, Javier Cuesta Nuin, Vicente Caja, Jesús Fuero, José María Rodríguez, Catalina Poveda, José Julián Villalbilla, Mario Cava.
  • Consejo editorial: Francisco Javier Pulido, Carlota Méndez, José Manuel Salas, Daniel Pérez Osma, Paloma García, Justo Carrasco, Francisco Javier Doménech, José Luis Muñoz, José Fernando Peñalver.

Síguenos: